No es el fin del
Barcelona, pero creo que finalmente es el fin de lo que construyó Guardiola
para los catalanes. Con Luis Enrique el
Barça también ganó el tridente y hasta esta temporada ha sido el equipo más
dominante en la liga española, pero nunca llegó a la belleza y al dominio
táctico que tuvo en la época de Pep.
Cuando Guardiola se fue Tito le guardó la posta y continuó con su sello
antes de lamentablemente perder la vida.
Martino fue un paso breve sin ninguna gloria y muchas penas donde el
equipo no sabía a que jugaba y el Tata le pedía a Messi que solucionara todos
sus problemas. Hasta que llegó Luis
Enrique, un muy buen entrenador, de la mano de la MSN. Ya sin Xavi en el equipo Luis Enrique decide
que el medio campo pasaría de ser la columna vertebral y centro de la orquesta
a una zona de paso donde el objetivo del equipo era que la pelota pasara lo más
rápido posible de la defensa hacia los tres goleadores sudamericanos y la
apuesta le resultó. Poco a poco se
fueron olvidando de la posesión (aunque la siguen teniendo en el ADN) y le
dieron prioridad a la transición. A un
nivel superlativo, los Tres Amigos hacían
añicos a todas las defensas en España y en Europa para alzarse con los tres
títulos principales de la temporada, pero repito, no era lo mismo. Ese modelo funcionó un año después con
limitaciones y cediendo la Champions cuando se notó que el equipo llega fundido
al final de temporada, pero esta temporada parece haber encontrado su final. Ya
sin atisbo del juego de posesión y con una transición limitada por la forma de
su medio campo el Barcelona se vio partido y sin posibilidad de ganar, algo
impensado hace un lustro.
El PSG finalmente
terminó de mostrar lo que el Celta de Vigo, la Real Sociedad y el Betis ya
habían comenzado a enseñarnos en La Liga.
Barcelona es un equipo atacable, vulnerable y ganable y mientras mejor
sea el rival, mayores dificultades tienen los catalanes. Al entregar la zona media del campo el
Barcelona ha perdido la iniciativa y se ha hecho dependiente de la MSN,
especialmente de su pilar principal, Messi.
SI el rosarino no está inspirado o tiene un mal día como en Paris, el
Barcelona tiene pocas posibilidades de ganar, menos aún ante un equipo que se
ha preparado para este momento de manera espectacular como es el PSG de Umai
Emery.
Los parisinos
aprovecharon la oportunidad que tenían al frente de manera brillante y lo que
menos necesitaron fue de su arquero y de su defensa que las pocas veces que fue
requerida respondió bien. Un medio campo
brillante con Verrati y Rabiot atacó constantemente los vacíos que dejaba el
doble pivot de Busquéts e Iniesta (la razón por la cual reaparecido ocupa un
puesto inusual no la entiendo). Di Maria
y Draxler tuvieron un banquete por dentro con los centrales culés e incluso con
Sergi Roberto, totalmente desprotegido.
Adelante Cavani, señalados por muchos como la parte más débil de esa
estructura hizo lo que quiso con sus rivales, coronando con el cuarto gol de
manera brillante su actuación
La transición de
la era de Guardiola después de mucho tiempo ha terminado. Este equipo ahora si es totalmente
irreconocible y seguramente que comenzará su reconstrucción con otro entrenador
a menos que remonte de manera brillante en La Liga. PSG se perfila por fin como candidato. Tener como entrenador al ganador de tres
Europa League seguidas es un plus al buen trabajo que realiza el técnico
español. Han jugado bien y parecen haber
aprendido a jugar estas eliminatorias.


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