jueves, 6 de julio de 2017

Profundidad de talento para Alemania, futuro para España y calidad en Chile. Copa Confederaciones y Europeo Sub-21

El descanso de la temporada del fútbol nos trajo dos torneos internacionales de jerarquía, la Copa Confederaciones y el Campeonato Europeo Sub-21.  En ambos resultó campeón Alemania y revisaremos rápidamente no solo al equipo alemán, sino a sus rivales en la final, Chile y España respectivamente.

En la Copa Confederaciones entre los campeones continentales y el campeón mundial Chile fue el representante sudamericano luego de ganar el torneo regular en su casa y luego el del Centenario de la Conmebol en EEUU.  Con la experiencia de ganar dos finales los chilenos fueron con todo su arsenal a Rusia y para ellos esto era como un pequeño mundial.  Con la mayoría de su plana titular que incluía a sus grandes estrellas de las ligas europeas, entre ellos Bravo, Vidal y Sánchez, Chile llegó a la final, aunque no fue de manera convincente.  En la semifinal superó al Portugal de Cristiano Ronaldo por penales y en la etapa de grupos no ganó de manera categórica a rivales inferiores como Camerún y Australia (que incluso lo asustó en el último partido).  Dicho eso, en la final tuvieron momentos en que dominaron a Alemania y tuvieron las mejores oportunidades, pero no estuvieron acertados frente al arco y se encontraron con un gran arquero adelante.  Al final, no pudieron contra el oficio y orden alemán y ahora deberán concentrarse en remontar resultados para clasificarse al mundial de Rusia.  Este torneo le ha servido a Pizzi para entrenar con su equipo por un par de semanas de cara a los partidos que se le vienen. Es la última oportunidad de una generación dorada que va madurando.

En el Sub-21 europeo, España alineó al equipo con las mejores individualidades y que mostró el juego más vistoso durante el torneo.  Un equipo de esa categoría que tenga a Asensio (campeón de la Champions), Saul (jugador clave del Atleti), Dani Ceballos (estrella del Betis y cortejado por el Barcelona y el Madrid), Sandro Ramirez (goleador del Málaga y reciente contratación del Everton inglés) y Deulofeu (figura del Milan, recomprado por el Barcelona) es un verdadero lujo.  La generación de recambio de La Roja debe darle esperanzas a la hinchada española con respecto a su selección.  Eso sí, en la final se encontraron frente a un equipo alemán que les planteó tácticamente un partido donde a pesar de tener la posesión no generaron las suficientes oportunidades como para dominar el partido y ganarlo.  No lograron el resultado esperado, pero deja buenas sensaciones hacia el futuro.


Alemania mientras tanto dejó en casa a la mayoría de sus campeones mundiales y titulares indiscutibles.  Löw prefirió darles descanso y analizar con que piezas de recambio cuenta para Rusia 2018.   El resultado final fue ideal porque logró neutralizar a Chile en gran parte del encuentro y aprovechó una falla defensiva para liquidar a un rival muy potente, pero inefectivo frente al arco.  Además de ello se lograron varias conclusiones.  La primera es que Ter Stegen sea el primer suplente de Neuer sin discusión.  El arquero del Barcelona coronó una gran temporada en su club con excelentes actuaciones en Rusia, incluyendo la final.  En el esquema defensivo Héctor, Rüdiger, Mustafi y Ginter se han consolidado para ser titulares o primeras piezas de recambio.  Can en el medio campo mixto y Werner con Stindl en la delantera tienen grandes posibilidades de entrar al plantel el próximo año.  Los dos más destacados fueron Goretzka y Draxler que incluso pueden pelear un puesto en el equipo titular.  El del Schalke tendrá una dura competencia y el de PSG debería tenerlo asegurado si sigue a ese nivel.   Entre los jugadores de la selección que fue a Rusia hubo varios que hubieran alienado en el Sub 21- de Kuntz.  Además de los nombrados Sané no fue a ninguno de los dos torneos por su lesión.  En un torneo donde fueron de menos a más destacaron las actuaciones en la semifinal contra Inglaterra y la final contra España.  Fue un Alemania más táctico y parecido al juego tradicional sin tanta posesión y vistosidad.  El recambio y la profundidad en la selección alemana están asegurados con jugadores como Weiser, Meyer y Gnabry que pelearán un puesto contra mucha competencia para el próximo reto mundialista.