Real Madrid se llevó una ventaja clara e importante a casa. La ausencia de Bale en Madrid no tendrá grandes consecuencias porque el galés no estaba en su mejor forma y ante su ausencia la habilidad de Isco o la velocidad de Asensio pueden fortalecer al Madrid en vez de perjudicarlo. El Madrid hace mucho con muy poco y seguramente administrará muy bien la presión obligatoria que tendrá que realizar el Bayern ante la obligación de anotar por lo menos dos goles en el Bernabéu. Ese planteamiento le dio muy buenos resultados en München, donde los alemanes los dejaron vivos cuando pudieron liquidar y luego se vieron superados completamente cuando quedaron en inferioridad numérica. Ahora saldrá probablemente con un 4-4-2 que le permitirá cubrir aún mejor las bandas que es donde los bávaros concentran sus ataques. Por otro lado, los de Ancelotti tendrán que realizar un juego casi perfecto para lograr llegar a su sexta semifinal consecutiva. Su equipo está repleto de jugadores de experiencia que también saben jugar este tipo de encuentros, pero justamente por ello también pueden verse superados en velocidad por los madrileños. La presencia de Lewandoswki (quien ya le ha marcado cuatro goles al Madrid en un partido con Dortmund) es alentadora para los alemanes, pero tendrán problemas con los lesionados en la zaga central. Aunque parece que Boateng llega (Hummels parece descartado), Alaba y Kimmich puede ser la pareja central en caso no llegue ninguno de los dos. Con ello las labores de Vidal y Alonso en el medio campo defensivo serán claves para contener a Cristiano Ronaldo y compañía. La clave será lograr un gol en los momentos iniciales del partido para crearle dudas al Madrid. Sin embargo, la ventaja psicológica y el oficio del Madrid lo convierten en claro favorito para continuar e intentar ser el primer equipo que gana dos veces la Champions League.
Como dije en mi columna la semana pasada la Juventus partía como favorita y lo confirmó en Turin. Los italianos jugaron un partido defensivo brillante y adelante la inspiración de Dybala y la disciplina táctica de Mandzukic (aunque excedido en el juego violento) rompieron una defensa muy mal planteada por Luis Enrique. Con la ventaja clara la Juve esperará al Barcelona en su cancha, pero de ninguna manera renunciará al ataque donde cuenta con armas suficientes para desarmar al Barcelona. Luis Enrique probablemente volverá a una línea de cuatro con Busquets de pivot y si logra solidez tendrá que confiar en la magia de los de adelante, que malos no son como sabemos. Los culés por su parte intentarán repetir el milagro realizado frente al PSG, pero el rival hoy en día es diferente. Los italianos ya han ganado esta competencia y cuentan con mucho oficio para seguir adelante. Hace un par de años perdieron la final contra sus rivales de esta temporada y el año pasado fueron eliminados con un gol en los descuentos por el Bayern München y esperan avanzar este año para lograr un objetivo que vienen persiguiendo desde la época de Antonio Conte. Ventaja clara para los italianos con poca chance para otra jornada épica.
Atlético de Madrid viaja con una ventaja demasiado pequeña a Inglaterra, donde el Leicester intentará desafiar a la historia y a las casas de apuesta. Simeone tiene claro el objetivo de la temporada y con el tercer puesto casi asegurado en La Liga puede concentrarse en su obsesión, levantar la Orejona que se la ha escapado dos veces de las manos faltando unos cuantos minutos. Esta vez llega con Griezmann entre los mejores jugadores del mundo y con un grupo de jugadores con una convicción inmensa. Al frente tendrá al Leicester, que ha hecho añicos todos los pronósticos desde la temporada pasada. Una vez salvados del descenso tienen la tranquilidad emocional para intentar la hazaña de llegar a semifinales y convertirse nuevamente en la cenicienta que todos apoyan contra los favoritos. Es claro que su equipo es inferior y desde ese reconocimiento plantearán un esquema defensivo con Mahrez y Vardy como sus armas ofensivas. Los españoles saldrán como grandes favoritos, pero al frente tiene al equipo que ha desafiado toda la lógica.
Mónaco recibirá a un equipo aún golpeado por el trágico y violente episodio de la semana pasada. El Borussia tendrá que anotar tres goles o sacar dos de ventaja para remontar al joven y ofensivo equipo del Mónaco. En el partido de ida a los alemanes les tomó 45 minutos para entrar en juego, pero luego lo equilibraron y sacaron un resultado que aunque complicado no imposibilita la clasificación. Las dos propuestas ofensivas de ambos equipos se basan sobre dos jugadores jóvenes y que seguramente gozarán de muchas ofertas en el próximo período de transferencias. Dembelé por el Dortmund y Mbappé por el Mónaco ya son el presente joven del fútbol mundial por su velocidad y habilidad, así como capacidad goleadora. Los del Principado lideran la Ligue 1, mientras que el Dortmund está luchando por un cupo directo a la Champions, aunque ya han logrado el pase a la fase previa. Es claro que la ventaja está con los pupilos de Jardim, pero en un juego abierto con muchos goles cualquier cosa puede suceder.




